Reconozco que estos días estoy nostálgico, no lo puedo evitar. Celebramos el 10º aniversario de la Asociación Cultural “Baidefeis”. Si hace un año recordaba aquí, que llevo ya una década dedicándome a esto del cine; ahora no puedo evitar echar la vista atrás para acordarme de todos los que me han acompañado en este camino.
Hace diez años me preocupé por sacar adelante una asociación cultural que lograra aglutinar y dar cobertura a todas las personas que querían hacer cine en Guadalajara. Ya por entonces, había gente que hacía cortos en esta ciudad de provincias, pero si querían hacer algo en condiciones no les quedaba más remedio que acabar buscándose la vida en Madrid. No sé si hoy se ha cumplido ese objetivo, pero aunque solo sea por todo lo que hemos hecho, vivido y aprendido desde entonces; ha merecido la pena.
Como siempre digo, yo sólo no hubiera sido capaz de hacer nada. Baidefeis no sería posible si mucha gente no hubiera estado ahí, simplemente dispuesta a dar una idea, atender un proyecto, participar en un rodaje, ceder un espacio, buscar cualquier material… A todos, gracias, gracias, gracias, gracias y gracias. Vuestra generosidad supera mi capacidad para agradecer vuestra confianza, apoyo y aliento en estos años. Siempre me sentiré en deuda con vosotros y sólo espero que mi esfuerzo e ilusión hayan estado a la altura de las circunstancias.
Hace tres años decidí dejar la Junta Directiva de la Asociación, debido a un profundo agotamiento personal y sobre todo a la voluntad de que Baidefeis debía tener continuidad más allá de cualquier persona. Intenté dar continuidad a la Asociación y que la nueva Junta Directiva preservara el espíritu que había marcado a Baidefeis desde sus inicios. Mucha gente me ha expresado que no ha sido así. Personalmente, entiendo que Baidefeis haya cambiado en estos diez años. Respeto también, que las personas que se ocupan en la actualidad de gestionar la Asociación orienten sus fines y actividades de la manera que consideran oportuna. Lo que lamento es que la palabra “baidefeis” no despierte hoy la misma ilusión y fraternidad que entonces.
Una cosa de la que me alegro, es de que hoy haya más asociaciones en Guadalajara que se dedican al cine: Cinefilia, Nouba, Anus la negra, Mindundi, Zipia, La Quimera en Corto, La Boheme, La Tubería, El Lerele… Algunos son personas que han pasado por Baidefeis y otros con los que hemos colaborado; todos deberíamos ser amigos, que trabajan y hacen posible hacer cine en Guadalajara. Me parece más importante lo que nos une, que aquello que no tenemos en común; al igual que le doy más importancia a las personas que a los nombres bajo los que llevamos a cabo nuestros proyectos.
No quiero cerrar esta reflexión sin mirar al futuro. No sólo ha cambiado Baidefeis en estos diez años, también lo ha hecho el cine y sobre todo las asociaciones culturales. Hace una década el cine era un producto profesional orientado a las salas de exhibición y al consumo doméstico en DVD. Hace diez años las asociaciones culturales era la única forma de poner en contacto a un grupo de personas con intereses afines y desarrollar actividades gracias a alguna subvención. Hoy todo esto ha cambiado. Hoy las películas no se ven en salas comerciales, ni los equipos profesionales distan tanto de lo que cualquier persona puede comprar en el Media Markt. Hoy cualquier grupo de Facebook tiene más integrantes que cualquier asociación cultural y las administraciones públicas cada vez dedican menos dinero a subvencionar las iniciativas privadas sin ánimo de lucro (las que tienen ánimo de lucro cómo los bancos siguen recibiendo tanto o más).
No sé si esto que acabo de explicar significa que Baidefeis no tiene ningún sentido en el futuro. Yo creo que sí, pero no cómo ha funcionado hasta la fecha. En primer lugar las películas de Baidefeis no pueden pretender convertirse en productos profesionales cuya máxima aspiración sea verse en 35mm, sino aprovechar su carácter aficionado y sin ánimo de lucro para explorar activamente otras ventanas y formatos de distribución, como Internet. Por otro lado, una asociación cultural no tiene sentido si depende más de las administraciones que de sus propios socios. El modelo que nos hace depender de una subvención para llevar a cabo una actividad no funciona; lo único que hace es hipotecar un proyecto al criterio y estado económico de una institución política. Tampoco tiene sentido ya, depender de un régimen de socios y asambleas, cuando todo el mundo esta interconectado en Internet y no es necesario contactar con un asociación para encontrar personas afines a tus intereses.
Una asociación cultural es un grupo de gente con intereses, motivaciones y proyectos que atender, coordinar y dar salida. Probablemente una Junta Directiva no puede hacerse cargo de todos estos proyectos (por eso yo abandoné agotado y cualquier persona que haga otra cosa sera insuficiente). Así que sólo se me ocurren dos soluciones para Baidefeis: Redefinir los fines de la Asociación en un proyecto que pueda de nuevo englobar y aglutinar a todos los que quieren hacer cine en Guadalajara; algo que visto lo visto, no se podrá realizar en la producción de cortometrajes, pero tal vez sí en su distribución. O bien, asumir la imposibilidad de dar cobertura a todo un colectivo y centralizar sus fines en el grupo de personas más comprometido con la gestión de la Asociación y la solicitud de subvenciones (eso tal vez pueda explicar porque hay que gente que ha abandonado Baidefeis para crear su propia asociación cultural). Ninguna de las dos opciones es buena, ni tampoco mala; pero ambas son realistas. Lo que es seguro es que Baidefeis no podrá ser nunca lo fue, más que nada porque yo no voy a volver al pasado.
Feliz aniversario a todos los que sois, habéis sido y seréis “baidefeis”.