Así es la vida
2 Septiembre 2009

Parece un fotomontaje, pero no lo es. ¡Salgo en la tele!
Supongo que ya es un secreto a voces, pero antes de que se entere por otro prefiero contárselo yo. Resulta que ahora presento el informativo de la noche en Televisión Guadalajara. – ¡Lo que faltaba! (dirá probablemente alguno). – ¡Ya tenemos al Julián, hasta en el telediario! (pensará otro). Y la verdad es que razón no les falta.
Se que estoy abriendo una nueva etapa en mi vida. Un cambio que afronto con ilusión, curiosidad pero sobre todo con muchas ganas de aprender. No les voy a mentir, soy muchas cosas, pero no periodista. Ahora, que tampoco les miento si les digo que para presentar un telediario, tampoco hace falta serlo. Y la prueba la tienen todos los días de lunes a viernes, a las 21:30 y a las 22:30. Juzguen ustedes mismos y háganme saber el veredicto.
Aunque sólo cuento 27 años ya he ejercido como: productor audiovisual, actor, realizador, antropólogo, técnico de sonido, editor de una revista, profesor, proyectista ambulante, portavoz de una asociación, conferenciante, guionista, montador de equipos audiovisuales, historiador, locutor de radio, director teatral, organizador de eventos, editor de video y ahora periodista. Cómo comprenderán ya no me asusta nada y dejo que la vida me lleve allá donde quiera, sin ponerme demasiadas metas a largo plazo. Es mejor disfrutar de lo que te pasa, que luchar contra ello.
Por eso cada vez entiendo mejor a mi padre. Recuerdo perfectamente que ante cualquier situación de lo más inverosímil que le exponía, él me contestaba siempre: “la vida, Julián, la vida”. Algún día les hablaré de mi padre y de todo lo que vivió. Hoy habría cumplido 75 años de no habérselo llevado un cáncer hace tres años de mi vida. No creo que él, me hubiera imaginado entonces presentando un telediario, pero así es la vida. Sin embargo estoy seguro que no habría llegado hasta aquí sin su cariño, apoyo y sobre todo sacrificio. Hoy tengo por seguro que me inculcó tres valores que han marcado mi vida; altruismo, nobleza y fuerza de voluntad. Con ellos sé que puedo llegar a cualquier parte, así que; Gracias Papá, allá donde estés.