
¿Qué tienen en comun "Agora" y "Gordos?
Qué gustito estos días que empieza el frío y anochece antes de lo previsto, meterse en el cine a olvidar la rutina que nos impone el otoño. Las distribuidoras, que conocen bien esto, guardan sus mejores películas para la vuelta del verano y también para después de navidades. En ambos momentos del año, el mal tiempo desanima de andar por la calle y la falta de dinero tras las vacaciones favorece alternativas de ocio relativamente económicas como el cine.
Esta temporada, la vuelta a las salas de cine me ha deparado dos agradables películas. “Ágora” (2009) de Alejandro Amenabar y “Gordos” (2009) de Daniel Sánchez Arévalo. La primera es una de las mejores películas históricas que he visto en mucho tiempo y la segunda la mejor tragicomedia que se ha hecho en este país desde “Barrio” (Fernando León de Aranoa, 1998). Ambas están dirigidas por dos, relativamente jóvenes, directores que con sus películas han demostrado estar muy por encima de la media del resto de cineastas españoles. Las dos también posee virtudes y defectos análogos; imaginación, intensidad, buen ritmo y perfección técnica a favor, mientras que en contra tienen argumentos algo insólitos para el gran público y quizá una densidad narrativa que aunque este bien desarrollada no termina satisfaciendo las expectativas creadas.
En cualquier caso, las dos se sacuden todo el peso inescrutable del “Cine Español”, como etiqueta caduca, previsible, simplona y aburrida. Y si bien esto ya lo habían hecho antes algunas películas independientes y minoritarias, el hecho de que llegue por fin a títulos dirigidos a multisalas nos hace a muchos albergar un rayo de esperanza acerca de la industria cinematográfica en este país. Con el año mediado, tras los batacazos de Almodóvar y Coixet, pero alentadores comienzos cómo el de Borja Cobeaga y su “Pagafantas”; podemos empezar a mirar al futuro con ilusión y esperanza. Ahora una película como “Camino” (Javier Fesser, 2008) ya no parece tan aislada; sin duda ha hecho honor a su título y está marcando la senda del cine español que avanza a reencontrase con su público, sin abandonar el cine de autor, pero también sin complejos de mirar a otras películas que llegan con exito desde fuera de nuestras fronteras. Algo está cambiando en el cine español: Próxima parada “Spanish movie” (Javier Ruíz, 2009), y si no, al tiempo.
¿La globalización ha llegado al cine español?
[...] si no saben de lo que estoy hablando, leanse lo que ya he escrito en este blog al respecto: “El cambio de rumbo del Cine Español” y sobre todo “Consideraciones intempestivas“. Publicado por juliandelafuente [...]
El pretencioso Amenábar jugando a ser ni nada más ni nada menos que el D. W. Griffih de “Intolerancia”, y claro, falta pasta por todos lados, faltan escenas de acción bien realizadas y sobran parrafadas sobre el nacimiento del mundo en el gran bluff del cine español de la temporada. Nunca hay que morder más de lo que se puede tragar.
hola! saludos disculpa quisiera informarme sobre los proyectos que ahi en guadalajara estoy apunto de ir hacer mi practicas de la universidad y me interesaria mucho si pudiera hacerlas en tu empresa, por favor espero me ontestes pronto.
[...] Para terminar y empezar el año, nada mejor que ir al cine. El cine español sabe bien estrenar sus películas más punteras, justo antes de celebrar la gala de entrega de sus premios anuales; los Goya. Dos cineastas ya consagrados, a la sazón al frente de la Academia de Cine, nos proponen en cartelera dos películas muy diferentes en temática, género y factura. Pero Iciar Bollaín y Alex de la Iglesia (tanto monta) coinciden en sus propuestas en algo que vengo definiendo como el cambio de rumbo del cine español. [...]