Se acaba 2011 y todos los medios de comunicación se preparan para sacar el jugo a un año en el que ha pasado de todo: catastrofes naturales, revoluciones populares, crisis financieras, elecciones. Todavía me acuerdo como hace un año apurábamos en Televisión Guadalajara para preparar el resumen anual de 2010 sin la mas remota idea de lo que iba a acontecer en 2011.
Hasta el penúltimo dia de 2011 ha habido una noticia muy esperada para la provincia de Guadalajara; el emplazamiento definitivo del Almacen Temporal Centralizado de residuos nucleares. Aquel fue uno de los grandes temas que tuve la oportunidad de conocer en primera persona, cuando la localidad alcarreña de Yebra presentó su candidatura para albergar el ATC a comienzos de 2010. Sobre aquellos hechos, elaboré una de las noticias que más orgulloso estoy de haber realizado y que podéis ver en el encabezado.
Aquel día entendí cual era la verdadera labor de un periodista, siendo objetivo y comprometido al mismo tiempo con la noticia que se elabora. Hoy, cuando la información que transmitía ya no tiene sentido, me gusta pensar que a través de mi noticia habrá gente que conocerá una perspectiva más de aquellos hechos. Algo así como haber contribuido a escribir una pequeña línea en la Historia. No se trata de vanidad, sino de la responsabilidad a la hora de informar a las personas que nos rodean. Eso que hacemos ahora todos a través de “twitter” es una de las cosas más importantes en nuestra sociedad. Informar es la capacidad de cambiar el mundo; es decir, la forma que tenermos de verlo.
Desde que volví a clase he aprendido varias cosas nuevas: que un medio de comunicación es todo aquello capaz de hacernos pensar y por tanto cambiar; que poseemos una inteligencia colectiva gracias a una cultura participativa; que los mensajes no nos llegan a través de un solo medio, sino que participamos de ellos a través del “transmedia”. ¿Suena raro? Prometo explicarlo todo en 2012. ¡Próspero año nuevo!
Le leí a alguien hace poco que es curioso cómo los twitter oficiales suelen ser plúmbeos, estomagantes, puro spam o una mezcla de los tres, mientras que son los particulares, las personas anónimas, quienes regalan al mundo píldoras de brillantez en 140 caracteres (y a veces menos).
Es muy interesante ver cómo la gente corriente ha adelantado a los medios de comunicación oficiales (cuando digo adelantar quiero decir suavemente que los han dejado tirados en la cuneta) y se han convertido en la fuente de información más fiable en muchas ocasiones.
Cada vez más gente ha protagonizado o visto de cerca una noticia y ha visto el tratamiento recibido en los medios tradicionales o sencillamente ha visto cómo ni siquiera aparecía.
Y el humor que hay en twitter. Mi dosis diaria de carcajadas a mandíbula batiente. No falla ni un día.
Vamos a ver grandes cosas a cuenta de la mandanga esta de los telefonitos y la gente esa que me cabrea tanto, que se empeña en mirarte a los ojos cuando habla en lugar de atender al smartphone. O al revés. Bueno, no se.